Si fumas y vas a operarte, esto te interesa. El tabaco no solo afecta a tus pulmones: complica la anestesia, hace más lenta la cicatrización y aumenta el riesgo de infecciones y de que una herida o una reparación no sanen bien.
Por qué el tabaco complica todo
El humo del cigarro reduce el oxígeno que llega a los tejidos y afecta la circulación pequeña, justo la que tus heridas necesitan para sanar. También irrita las vías respiratorias, lo que aumenta la tos y las complicaciones pulmonares tras la anestesia.
Lo que mejora si lo dejas antes de operarte
- Mejor oxigenación de los tejidos y cicatrización más rápida.
- Menor riesgo de infección de la herida.
- Menos complicaciones pulmonares con la anestesia.
- Menor probabilidad de que una hernia reparada vuelva a aparecer.
Más allá del quirófano
Dejar de fumar cuida tu corazón, tus pulmones y baja el riesgo de varios tipos de cáncer. No hace falta esperar a una cirugía para decidirlo: cada día sin cigarro es una ganancia para tu salud.



