Los cálculos de la vesícula (las famosas “piedras”) son de lo más frecuente que atiendo. No siempre se pueden evitar por completo, porque influyen la herencia, la edad y el sexo, pero sí hay hábitos que reducen el riesgo y ayudan a que no se compliquen.

Qué favorece que se formen

  • El sobrepeso y la obesidad.
  • Las dietas muy altas en grasa y azúcar.
  • Bajar de peso de forma muy brusca o los ayunos prolongados.
  • El sedentarismo.

Hábitos que te protegen

La buena noticia es que muchos de esos factores están en tus manos. Mantener un peso saludable, comer balanceado y moverte con regularidad son tus mejores aliados.

  • Come de forma regular; evita saltarte comidas o ayunos muy largos.
  • Reduce las frituras y los alimentos muy grasosos.
  • Incluye fibra: verduras, frutas y granos integrales.
  • Si vas a bajar de peso, hazlo de forma gradual y acompañada.

Ya tengo cálculos, ¿ahora qué?

Tener piedras no siempre significa operar de urgencia, pero sí valorar tu caso. Cuando dan síntomas, el tratamiento definitivo es retirar la vesícula, y hacerlo de forma programada casi siempre es más simple que esperar a una complicación.