Si tuviera que recomendar dos hábitos sencillos que cuidan tu aparato digestivo, serían estos: come suficiente fibra y toma suficiente agua. Trabajan en equipo y previenen desde el estreñimiento hasta molestias más serias.
Qué hace la fibra por ti
La fibra da volumen y suavidad a las evacuaciones, ayuda a que el intestino se mueva con regularidad y alimenta a las bacterias buenas de tu flora. Un buen tránsito intestinal significa menos esfuerzo al evacuar y menos presión sobre tu abdomen.
De dónde sacarla
- Verduras y frutas, de preferencia con cáscara cuando se pueda.
- Leguminosas: frijol, lenteja, garbanzo.
- Granos integrales: avena, tortilla de maíz, pan y arroz integrales.
- Semillas y nueces, en porciones moderadas.
¿Cuánta agua?
No hay un número mágico para todos, pero una buena señal es una orina clara y no tener sed constante. En climas calurosos como el nuestro, o si haces ejercicio, necesitas más. El agua simple sigue siendo la mejor opción.



