Una hernia aparece cuando un punto débil de la pared del abdomen cede y deja asomar un tejido. Hay factores que no controlamos, como la constitución o cirugías previas, pero varios hábitos del día a día sí ayudan a cuidar esa pared.
Aprende a cargar
Levantar peso con mala técnica es una causa común de esfuerzo excesivo sobre el abdomen. La regla es sencilla: dobla las rodillas, mantén la espalda recta, acerca el objeto a tu cuerpo y sube con las piernas, no con la cintura.
Cuida lo que aumenta la presión abdominal
- Mantén un peso saludable: el exceso de peso carga la pared abdominal.
- Evita el estreñimiento; pujar de más presiona el abdomen (más fibra y agua ayudan).
- Atiende la tos crónica; toser mucho también genera presión.
- Si fumas, considera dejarlo: la tos y la peor cicatrización juegan en contra.
Si ya te operaron de una hernia
Respetar los tiempos de recuperación y no cargar peso antes de lo indicado es clave para que la reparación dure. Retomar el esfuerzo demasiado pronto es una de las razones por las que una hernia puede volver.



