Moverte es una de las mejores medicinas preventivas que existen, y tu abdomen lo agradece de varias formas: mejora la digestión, ayuda a mantener un peso saludable y fortalece la pared que protege tus órganos. Y no hace falta ser atleta para lograrlo.

Cómo ayuda el movimiento a tu abdomen

  • Estimula el tránsito intestinal y previene el estreñimiento.
  • Ayuda a controlar el peso, lo que reduce el riesgo de hernias y cálculos.
  • Fortalece el core, que da soporte a la pared abdominal.
  • Mejora tu ánimo y tu descanso, que también influyen en la digestión.

Empieza sencillo y sé constante

Caminar a buen paso la mayoría de los días ya aporta muchísimo. A eso puedes sumar, poco a poco, algo de fuerza y estiramientos. Lo importante no es la intensidad de un día, sino la constancia a lo largo de las semanas.

Si te operaron, retoma con calma

Después de una cirugía abdominal, el ejercicio se retoma de forma gradual y respetando los tiempos que te indique, sobre todo para cargar peso. Volver demasiado pronto a los esfuerzos fuertes puede afectar tu recuperación o una reparación.