Un pólipo es un pequeño crecimiento en la pared interna del colon. La mayoría son benignos, pero aquí está lo importante: algunos, con el paso de los años, pueden transformarse en cáncer de colon. Y como casi nunca dan síntomas, la única forma de encontrarlos a tiempo es buscarlos.
El punto clave: son silenciosos
La mayoría de los pólipos no duelen ni dan molestias. Puedes tener uno durante años sin enterarte. Por eso el cáncer de colon es tan traicionero: cuando da síntomas, muchas veces ya está avanzado. La buena noticia es que se puede prevenir.
¿Quién debería revisarse?
- Personas a partir de los 45–50 años, aunque se sientan sanas.
- Quienes tienen antecedentes familiares de pólipos o cáncer de colon.
- Personas con sangrado, cambios en las evacuaciones o anemia sin explicación.
- Quienes ya tuvieron pólipos antes y necesitan seguimiento.
Cómo bajar tu riesgo
- Dieta rica en fibra y con menos carnes procesadas.
- Mantener un peso saludable y hacer ejercicio.
- Evitar el tabaco y moderar el alcohol.
- No posponer los estudios de detección cuando te tocan.



