Los cálculos en la vesícula (piedras biliares) son muy frecuentes, y una de las dudas que más escucho en consulta es la misma: “doctor, ¿tengo que operarme aunque no me duela?”. La respuesta corta es que depende, y aquí te explico de qué.

¿Qué son y por qué se forman?

La vesícula es un pequeño saco que guarda la bilis que produce el hígado. Cuando la bilis se desequilibra, se forman piedras que pueden ser tan pequeñas como un grano de arena o tan grandes como una canica. Muchas personas las tienen sin saberlo.

Cuándo sí conviene operar

En general recomiendo la cirugía cuando los cálculos ya están dando síntomas o han provocado una complicación:

  • Dolor típico en el costado derecho, sobre todo después de comidas grasosas.
  • Episodios repetidos de cólico biliar.
  • Complicaciones: colecistitis (vesícula inflamada), pancreatitis o ictericia (ojos y piel amarillos).

Cuándo se puede esperar y vigilar

Si las piedras se encontraron por casualidad y nunca te han dado molestias, en la mayoría de los casos podemos vigilar sin operar de inmediato. Lo valoramos juntos según tu edad, otros padecimientos y el tamaño de los cálculos.

Cómo es la cirugía hoy

Cuando operamos, casi siempre lo hacemos por laparoscopía: pequeñas incisiones, una cámara, menos dolor y una recuperación mucho más rápida que la cirugía abierta. La mayoría de los pacientes vuelven a casa en uno o dos días.