El páncreas es un órgano discreto pero fundamental: ayuda a digerir los alimentos y a regular el azúcar en la sangre. Cuando se inflama —lo que llamamos pancreatitis— puede provocar un cuadro serio que muchas veces requiere hospitalización. Conviene conocerlo.
Las causas más frecuentes
En nuestro medio, dos causas destacan por encima de las demás:
- Los cálculos de la vesícula, cuando una piedra bloquea el conducto que comparte con el páncreas.
- El consumo excesivo de alcohol.
- Con menos frecuencia: niveles muy altos de triglicéridos y algunos medicamentos.
Cómo se siente
El síntoma central es un dolor intenso en la parte alta del abdomen, que muchas veces se corre hacia la espalda como un cinturón. Suele acompañarse de náusea, vómito y sensación de gravedad. No es un dolor cualquiera: es fuerte y no cede.
Cómo se maneja y qué sigue
El tratamiento inicial es hospitalario: reposo digestivo, líquidos, control del dolor y vigilancia estrecha. Una vez que pasa la crisis, lo más importante es tratar la causa. Cuando el origen fueron los cálculos, suele recomendarse retirar la vesícula para evitar que vuelva a ocurrir.



