El hígado graso se ha vuelto uno de los problemas digestivos más frecuentes, y muchas personas lo descubren por casualidad en un ultrasonido de rutina. Consiste en que se acumula grasa dentro del hígado más de lo normal. Suena inofensivo, pero con los años puede pasarle factura al órgano.

Por qué es tan silencioso

En sus primeras etapas casi nunca da síntomas. A veces hay una molestia leve del lado derecho o cansancio, pero lo habitual es que no se sienta nada. Por eso muchas personas lo tienen sin saberlo y solo se enteran en un estudio de imagen o de sangre.

Quién tiene más riesgo

  • Personas con sobrepeso u obesidad, sobre todo grasa abdominal.
  • Quienes tienen diabetes o resistencia a la insulina.
  • Niveles altos de colesterol o triglicéridos.
  • Alimentación rica en azúcares, refrescos y ultraprocesados.

Qué ayuda de verdad

  • Bajar de peso de forma gradual: es lo que más impacto tiene.
  • Reducir azúcares, refrescos, harinas refinadas y ultraprocesados.
  • Hacer actividad física con regularidad.
  • Controlar la diabetes, el colesterol y los triglicéridos.
  • Moderar o evitar el alcohol.