Después de una cirugía, casi todos quieren que la cicatriz se note lo menos posible. Y con esa buena intención, aparecen los remedios caseros: limón, sábila, cremas milagro y demás. Conviene separar lo útil de lo que puede hacer daño.

¿Verdad o mito?

Primero, una verdad importante: ninguna cicatriz desaparece del todo. Toda incisión deja una marca. Lo que sí se puede es ayudar a que quede más discreta con el tiempo y los cuidados correctos.

Lo que dice la evidencia

Lo que más ayuda a una buena cicatriz es sencillo: una técnica de cierre cuidadosa, mantener la herida limpia, protegerla del sol y no maltratarla. Algunos productos específicos pueden apoyar, pero siempre bajo indicación, no por moda.

Lo que sí favorece una buena cicatriz

  • Higiene y cuidado de la herida según las indicaciones.
  • Protección del sol una vez cerrada (bloqueador cuando corresponda).
  • No rascar ni jalar costras ni puntos.
  • Buena alimentación, hidratación y no fumar.

La realidad

No hay pócima que borre una cicatriz, pero sí muchas cosas sencillas que ayudan a que sane mejor. Y cuando una cicatriz queda gruesa o molesta, existen tratamientos médicos: mejor valorarla que experimentar en casa.