Cerrar bien una herida es tan importante como la cirugía misma. Hoy contamos con varias herramientas para hacerlo, y la elección no es al azar: depende de dónde está la herida, del tejido y de buscar el mejor resultado para ti.
Las opciones más comunes
- Suturas (hilos): algunas se retiran después y otras se absorben solas.
- Grapas quirúrgicas: rápidas y firmes, útiles en ciertas heridas.
- Adhesivos para la piel: una especie de pegamento para heridas seleccionadas.
- Engrapadoras internas: unen tejidos dentro del abdomen con gran precisión.
¿Por qué usar hilos que se absorben?
Cuando uso suturas absorbibles, no hace falta regresar a que te quiten los puntos: el propio cuerpo los va disolviendo. Es cómodo y, en muchas zonas, da muy buen resultado estético.
¿Grapas o puntos: cuál es mejor?
Ninguno es “mejor” en todos los casos. Las grapas pueden ser ideales en algunas heridas y los puntos finos en otras. Lo importante es elegir lo adecuado para cada zona, y eso es parte de la técnica quirúrgica.



