Durante muchos años se pensaba que después de una cirugía había que guardar reposo total y esperar días para comer. Hoy sabemos que, en muchos casos, es justo al revés: moverte y alimentarte pronto ayuda a que te recuperes mejor y más rápido.
¿Qué son los protocolos de recuperación acelerada?
Son un conjunto de medidas, antes, durante y después de la cirugía, pensadas para que tu cuerpo sufra menos y se recupere antes. Se conocen por sus siglas en inglés (ERAS) y hoy son un estándar en muchos hospitales.
Algunas de esas medidas
- Ayunos más cortos y, cuando se puede, bebidas con azúcar antes de operar.
- Mejor control del dolor para que puedas moverte sin sufrir.
- Levantarte y caminar el mismo día o al día siguiente.
- Retomar la alimentación pronto, poco a poco.
- Menos sondas y drenajes de lo que se usaba antes.
¿Por qué funciona?
Moverte pronto reduce el riesgo de coágulos, ayuda a que el intestino despierte antes y mejora la respiración. Comer a tiempo da a tu cuerpo la energía que necesita para sanar. Todo suma para que salgas del hospital antes y con menos complicaciones.



