Dentro de la cirugía de mínima invasión hay una variante que llama mucho la atención: operar por una sola incisión, muchas veces escondida en el ombligo, para que casi no quede cicatriz visible. Suena ideal, y en ciertos casos es una buena opción.

¿En qué consiste?

En lugar de varias pequeñas incisiones, se hace una sola por donde entran la cámara y los instrumentos. Al aprovechar el ombligo, la marca final tiende a disimularse con el propio pliegue de la piel.

Sus ventajas

  • Resultado estético muy discreto.
  • Una sola herida que cuidar.
  • Conserva los beneficios de la mínima invasión.

Cómo lo valoro

Antes de proponerla, reviso el tipo de cirugía, tu anatomía y si es seguro hacerla así en tu caso. Si la técnica de una incisión no es lo más prudente, te lo explico y elegimos juntos la mejor alternativa. Lo importante es que salgas bien.